La cadena de supermercados Lidl amplía su oferta de movilidad con el lanzamiento de una bicicleta eléctrica urbana de su marca propia Crivit. El modelo, disponible exclusivamente en su canal en línea, declara una autonomía de hasta 70 kilómetros y se comercializa por 764,99 euros. Con este movimiento, la compañía alemana busca captar el mercado de los desplazamientos cotidianos en ciudad, ofreciendo una alternativa a los consumidores que sopesan el coste de las opciones de transporte sostenible.
Prestaciones y componentes de la bicicleta eléctrica de Lidl
Bajo la marca Crivit, esta bicicleta eléctrica presenta un cuadro de paso bajo que facilita las paradas frecuentes. La batería, integrada en la tija del sillín, se extrae con facilidad para cargarla en casa o en la oficina, eliminando la dependencia de un anclaje fijo.
El motor en el buje trasero ofrece 40 Nm de par y una función Boost para impulsos cortos. Los tres modos de asistencia —eco, tour y race— se seleccionan desde una pantalla LED en el manillar, que informa del nivel de carga. La transmisión Shimano Tourney de 7 velocidades y los frenos de disco mecánicos Tektro proporcionan control fiable en los trayectos urbanos, mientras que los neumáticos antipinchazos incorporan bandas reflectantes que mejoran la visibilidad. Guardabarros, luces, timbre y un portabultos trasero con sistema de clic completan un conjunto práctico. El modelo pesa 24 kilos y se ajusta a usuarios de entre 160 y 190 centímetros. Cuenta con protección frente al agua y un compartimento para un localizador inteligente.
Una alternativa asequible para la movilidad urbana diaria
Con este equipamiento de serie, la propuesta de la cadena se dirige a quienes buscan una primera bicicleta eléctrica o una opción urbana sin complicaciones. No está planteada para rutas exigentes ni como un producto de alto rendimiento, sino como una alternativa real para ir al trabajo, hacer recados o moverse con agilidad por los barrios.
El diseño prioriza la comodidad: sillín ergonómico, horquilla de suspensión y neumáticos antipinchazos facilitan los desplazamientos cotidianos. La batería extraíble se puede cargar fácilmente en casa o en la oficina, y la autonomía alcanza hasta 70 kilómetros. Así, este modelo podría ser la puerta de entrada a la movilidad eléctrica para muchos usuarios.
























