Bachéale

La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega reconoció que las arcas no alcanzan para repavimentar las calles. “Qué más quisiera yo que repavimentar estas calles, pero no hay dinero que alcance, así que hay que buscar el cómo sí y acabar con estos hoyos, y esta es la manera”, explicó. Frente a esa restricción, la opción entre lo deseable —una nueva superficie— y lo posible —tapar los agujeros— se inclina hacia lo segundo. La acumulación de 248 hoyos en Obrera y Doctores respondía justamente a ese cuello de botella: sin partidas para obras profundas, los reportes vecinales seguían esperando. Bachéale irrumpió como la vía directa para recortar esa deuda con respuestas ágiles. Rojo de la Vega subrayó que su administración buscará alternativas, pero insistió en que esta estrategia permite entregar resultados inmediatos a quienes confían en ella.

Atención de 248 baches con cuadrillas y vecinos

La propia alcaldesa tomó la pala y, junto a cuadrillas de trabajadores, encabezó una jornada de Bachéale en la Obrera y la Doctores. En pocas horas, repararon 248 baches y mejoraron casi 300 metros lineales de vialidades, equivalente a tres calles completas, en zonas donde los reportes vecinales señalaban afectaciones constantes a la circulación y riesgos para peatones y automovilistas. Los puntos intervenidos surgieron directamente de dichos reportes, lo que dirigió los esfuerzos a los sectores con mayor deterioro. Residentes de ambas colonias se sumaron a las labores, integrándose a las cuadrillas para recuperar sus calles. “Luego dicen que solo hago TikToks, pero que se vengan a parar a los 30 grados”, dijo la edil bajo el sol de mediodía.

Mejora de 300 metros lineales de vialidades, equivalentes a tres calles completas

La jornada permitió reparar los 248 baches y mejorar cerca de 300 metros lineales —el equivalente a casi tres calles completas—, devolviendo la seguridad a la circulación. “Nos echan muchas porras, me pone muy contenta”, dijo la alcaldesa, reflejando el ánimo de los vecinos, quienes también se sumaron a las cuadrillas. El contraste es inmediato: de superficies deterioradas a vialidades transitables. Sin embargo, la autoridad reconoce que esta solución no es permanente por la falta de presupuesto para repavimentar. Bachéale se convierte así en una alternativa puntual, pero eficaz, para atender los reportes ciudadanos más urgentes.

Alcaldesa admite que el bacheo es paliativo; no hay presupuesto para repavimentar

Rojo de la Vega admitió que el bacheo es paliativo. Sin los fondos extraordinarios para obras mayores, los hundimientos pueden reaparecer, lo que obliga a un ciclo de mantenimiento constante. Ante este escenario, la participación vecinal reportando nuevas afectaciones se vuelve indispensable para que las próximas jornadas sigan el mismo rumbo de precisión comunitaria que mostraron en Obrera y Doctores.

Vecinos se suman a las labores de bacheo

Esa participación directa quedó demostrada en Obrera y Doctores, donde los vecinos no solo reportaron los baches, sino que se integraron a las cuadrillas. La alcaldía informó que estas jornadas de Bachéale continuarán en distintas colonias como parte de una estrategia permanente. La intención es que la comunidad no solo sea receptora de servicios, sino parte activa en la mejora diaria de la movilidad. Así, el problema que originalmente afectaba a los habitantes se transforma en una oportunidad para colaborar y construir soluciones colectivas.