Clic Sea

38 barreras: 6,3 toneladas de CO₂ evitadas por tonelada de cabello

En el Puerto de Barcelona se han instalado 38 barreras marinas elaboradas con cabello reciclado. El material procede de peluquerías de España, Portugal y Países Bajos. Valérie Itey afirmó que “por cada tonelada de pelo que se recicla se pueden evitar hasta 6,3 toneladas de emisiones de CO₂”.

Las barreras, denominadas “Clic sea”, están equipadas con sensores IoT que recopilan información en tiempo real. Estos dispositivos generan indicadores de Análisis de Ciclo de Vida (LCA), registrando desde la recolección del cabello hasta su reutilización. La información recabada permite a las agencias de residuos y a las autoridades portuarias verificar los resultados y fundamenta sus decisiones.

Del cabello en los viñedos a las barreras marinas: la génesis de una idea

Itey creció en una familia viticultora que aplicaba pelo humano sobre la tierra para retener agua durante el cultivo de la vid. Aquella técnica rural, habitual en su Francia natal, servía además para disuadir a los jabalíes. «En mi país era normal ver hectáreas de tierra cubiertas de pelo, pero había que quitarlo pronto porque se acumulaba y se lo podían comer los conejos», recuerda en entrevista con El País. Ese saber tradicional se ha transformado hoy en las barreras Clic sea, capaces de absorber metales pesados y monitorizadas con sensores IoT. El proyecto aspira a replicarse mucho más allá de Barcelona.

El objetivo de expandir el proyecto más allá del Mediterráneo

Para ello, la capacidad del cabello para absorber más del 30% de su peso en agua y los indicadores de Análisis de Ciclo de Vida que generan los sensores de las barreras Clic sea reflejan una eficiencia que invita a escalar. Itey no ve fronteras en la reutilización de un residuo cotidiano. Las próximas pruebas, aún sin concretar, conservan la puerta abierta a la experimentación continua. Con esta visión, la fundadora de Clic Recycle apela a un cambio de escala. Su horizonte es nítido: “Mi sueño es que el proyecto se extienda más allá del Mediterráneo para hacer pruebas en otros tipos de suelo, en otros mares, y replicar lo que hemos logrado para beneficiar a las nuevas generaciones”.